Después del final solo cabe la espera junto con una cierta esperanza. Espera de regresar en realidad, de volver de nuevo y seguir los detalles hasta donde nos lleven. Pero la esperanza, como siempre, es más difícil. Exige creer que todo tiene un orden oculto que mediante todo nuestro rigor puede emerger a una superficie transparente desde la densidad escondida. Desbrozar los engaños, no dejarse arrastrar por los señuelos que constantemente nos han acechado, y regresar a la esencia de un espacio y de un tiempo sobrevenido. Allí hemos habitado durante estos años sin respuestas. Y allí permanecemos, aferrados a la creencia de que todo tiene sentido. A pesar de las evidencias. Un ojo se abre y se cierra. Ahí transcurre todo, ahí queda recorrido nuestro tránsito. Acéptalo, porque ya ha terminado.
1 comentarios:
Qué gran post, qué gran final.
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